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Directora Regional Metropolitana junto a Camila González y Ángela Guerra y sus familias.
Directora Regional Metropolitana junto a Camila González y Ángela Guerra y sus familias.

11/01/2012

Dirección Regional Metropolitana realiza entrega de notebooks

Santiago, enero 2012. Hasta la oficina de la Dirección Regional Metropolitana del Senadis, llegaron junto a sus familias Camila González y Ángela Guerra, oportunidad en que la Directora Regional Metropolitana, Soledad Narbona les entregó un notebook y sus respectivos programas Jaws.

Una de las jóvenes beneficiadas, Camila González, tiene 23 años y acaba de finalizar su primer año de estudio de Masoterapia en el Colegio Hellen Keller.

Para Camila ha sido una gran experiencia estudiar en este lugar, ya que toda su trayectoria educativa la realizó en establecimientos educacionales regulares, siendo esta la primera vez que asiste a un colegio donde sólo estudian personas con discapacidad visual. “Ha sido una experiencia muy especial porque no me siento diferente. Mi etapa escolar fue distinta porque mi familia tenía que insistir a los profesores que me apoyaran, pero en el colegio Hellen Keller es diferente, los profesores saben cómo tratar a las personas con discapacidad”.
 
Camila presenta una deficiencia visual producto de una enfermedad denominada aniridia congénita, lo que le ha generado tener baja visión. Recuerda que desde pequeña fue bastante sobreprotegida, sin embargo, ahora ha logrado adquirir mayor independencia.

Recién a los 18 años conoció lo que era un bastón guía y el sistema Braille, ya que al contar con un porcentaje de visión se desenvolvía sin el apoyo de estos elementos.

Una experiencia similar es la que vivió Ángela Guerra, quien hace un año comenzó a utilizar el bastón guía y destaca la seguridad que este elemento le ha dado para desenvolverse sola por la ciudad. La joven se refirió a la falta de educación respecto al trato a las personas con algún tipo de discapacidad “a veces las personas me dicen que me fije por donde voy y no se dan cuenta de mi baja visión”.  

Ángela tiene dos hijas, de 15 y 13 años y decidió estudiar para tener mejores oportunidades laborales. Se acercó a la Dirección de Educación de la comuna El Bosque donde obtuvo información para estudiar masoterapia en el Centro Educacional Santa Lucía. El año 2007 se tituló y comenzó a ejercer como masoterapeuta. Ha trabajado en los locales de la Fundación Luz y de forma particular.

Recuerda que en el Centro Educacional Santa Lucía se sitió muy bien acogida, esta era la primera vez que se encontraba con otras personas que presentaban discapacidad visual.

Para las jóvenes los notebooks serán una herramienta que contribuirá a su desarrollo en el ámbito laboral, otorgándoles además, mayor autonomía.